Jerusalén (EFE). A una semana de la llegada de Donald Trump como presidente a la Casa Blanca, Israel y Hamás mostraron ayer lunes optimismo ante la posibilidad de lograr próximamente un alto el fuego en una devastada Gaza, que también permita la liberación de rehenes y de presos palestinos.
Está prevista la firma de un acuerdo «inicial» de tregua en la Franja de Gaza con Israel en los próximos días, ante el progreso que se está produciendo en las conversaciones indirectas con los mediadores en Doha, dijo una fuente del grupo islamista Hamás a EFE.
El informante, que pidió el anonimato, agregó que las negociaciones prosiguen «con un esfuerzo intenso (incluso) durante la noche, a fin de acordar las líneas generales» de un entendimiento que incluya el intercambio de rehenes -quedan 94 cautivos en Gaza- por prisioneros palestinos encarcelados.
El ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, reconoció que «las negociaciones avanzan» y aseguró que Israel «trabaja duro para llegar a un acuerdo».
El pacto incluiría una primera fase en la que Hamás liberará a 34 rehenes israelíes a cambio de un alto el fuego de un mes y medio en la Franja de Gaza, y de la excarcelación de unos mil prisioneros palestinos, detalló la fuente del grupo palestino consultada por EFE.
La segunda fase empezaría una semana después del fin de la primera, y liberarían al «resto de los rehenes a cambio de un número acordado de prisioneros palestinos y un alto el fuego de un mes y medio más», además negociarán «los arreglos para poner fin a la guerra y la retirada israelí de la Franja», así como una tercera fase de reconstrucción y retorno de los palestinos desplazados.
Desde que Trump ganó las elecciones, en noviembre de 2024, dejó en claro que: «Si (los rehenes) no están de vuelta para cuando asuma el cargo, estallará el infierno en Oriente Medio, y no será bueno para Hamás, ni será bueno, francamente, para nadie. Estallará el caos», afirmó Trump la semana pasada en rueda de prensa en su residencia de Mar-a-Lago, en Florida.
El negociador israelí Gershon Baskin, quien tiene contacto directo con Hamás y publica sus análisis en X, afirmo: «Trump le está diciendo a Netanyahu que ponga fin a la guerra y no tiene opción. Incluso un mal acuerdo es mejor que ninguno… todavía no hay un pacto cerrado, pero lo que hay encima de la mesa parece muy prometedor».
Lo mismo sostiene Ofer Laszewicki, periodista israelí afincado en España, quien explicó a EFE que aunque Trump es «el único presidente del mundo que puede influir sobre Israel y, sobre todo, en Netanyahu», todavía no está clara una resolución positiva.
«Este es el único cambio que veo. Tanto Netanyahu como Hamás siguen con sus demandas y no dan señales de querer cambiar sus posiciones, los mediadores tampoco han logrado solucionar las diferencias», declaró Laszewicki.
LA ULTRADERECHA SE OPONE
Que un acuerdo de tregua en Gaza pueda estar más cerca inquieta a la facción más ultraconservadora del Gobierno de coalición de Netanyahu, que se opone a cualquier vía diplomática para zanjar la guerra.
El ministro de Finanzas israelí reiteró ayer lunes que él no será parte de un «acuerdo de derrota»; insistió en que este es el momento de «ocupar y limpiar» toda la Franja de Gaza.
En más de una ocasión, tanto Smotrich como el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, amenazaron con hacer caer el Gobierno si Netanyahu firma un acuerdo de tregua con Hamás.
«Esta presión paralela que pondrá en marcha la extrema derecha no creo que prevalezca por encima de la de Trump», pronosticó Laszewicki.