Washington (EFE).- El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, que asumirá el poder el 20 de enero, confirmó ayer miércoles que se cerró un acuerdo para un alto el fuego y la liberación de rehenes en la Franja de Gaza, y se atribuyó el mérito de lo sucedido.
«Tenemos un acuerdo para los rehenes en Oriente Medio. Serán liberados en breve. ¡Gracias!», declaró el republicano en su red Truth Social.
En un posterior mensaje, Trump afirmó que «este épico acuerdo de alto el fuego» ocurrió gracias a su victoria electoral, dado que ese triunfo demostró al mundo que su futura Administración «buscará la paz y negociará acuerdos para garantizar la seguridad de todos los estadounidenses».
El próximo mandatario avanzó que su Gobierno trabajará «estrechamente» con Israel para «garantizar que Gaza nunca vuelva a convertirse en un refugio para los terroristas».
«Hemos logrado mucho sin siquiera estar en la Casa Blanca todavía.
Imagínense todas las cosas maravillosas que sucederán cuando regrese a la Casa Blanca», agregó.
Trump publicó estos mensajes después de que Hamás entregara su respuesta afirmativa a los mediadores en Doha respecto a la propuesta del acuerdo de alto el fuego en la Franja de Gaza, tras más de un año de ofensiva israelí en el enclave.
Durante los últimos meses, Estados Unidos, Egipto y Catar han ejercido como mediadores para lograr un acuerdo para una tregua en la ofensiva israelí sobre Gaza y la liberación de los rehenes secuestrados por Hamás.
El presidente saliente de Estados Unidos, Joe Biden, que tiene previsto dar un mensaje a la nación desde el Despacho Oval de la Casa Blanca, no se ha pronunciado todavía al respecto.
Trump había prometido hacer sufrir un «infierno» a Hamás si no liberaba a los rehenes antes de su investidura.
El enviado especial de Trump para Oriente Medio, Steve Witkoff, ha estado presente en la recta final de las negociaciones.
Según la televisión Al Qahera News, cercana a la inteligencia de Egipto, se llegó a «un acuerdo para poner fin al sufrimiento del pueblo palestino en Gaza gracias a los esfuerzos de los mediadores después de horas de trabajo duro».
FAMILIAS DE REHENES ACOGEN CON «ALEGRÍA Y ALIVIO» EL ACUERDO
Las familias de los rehenes de Hamás en la Franja de Gaza acogieron este miércoles con «enorme alegría y alivio» el acuerdo de alto el fuego, que contempla la liberación de los cautivos que siguen en el enclave.
«Es un importante paso adelante que nos acerca al regreso de todos los rehenes: los vivos para su rehabilitación y los fallecidos para un entierro adecuado.
Pero nos acompaña una profunda ansiedad y preocupación por la posibilidad de que el acuerdo no se implemente en su totalidad, dejando a algunos rehenes atrás», señaló el Foro de las Familias de Rehenes en un comunicado.
Los familiares se refieren a la implementación por fases del acuerdo, que contempla en una primera etapa la liberación de 33 rehenes, con prioridad a niños, mujeres y ancianos; mientras que ellos exigen que salgan a la vez los 98 que siguen dentro, 94 de ellos cautivos el 7 de octubre, para evitar que nadie quede rezagado si el pacto fracasa.
De los 251 rehenes que capturó Hamás el 7 de octubre, quedan dentro de la Franja 94, 34 de ellos confirmados muertos; pero además hay cuatro cautivos desde hace años, dos de ellos dos soldados israelíes muertos en la guerra de 2014.
Cuatro rehenes fueron liberados por Hamás en octubre; y ocho rescatados por el Ejército; mientras que se han recuperado los cuerpos de 40 rehenes, tres muertos por disparos por error de tropas israelíes.
Desde que comenzó la guerra, Israel y Hamás solo lograron un acuerdo de tregua de una semana a finales de noviembre, que permitió liberar a 105 rehenes -81 israelíes y 24 extranjeros- a cambio de 240 prisioneros palestinos.
Este acuerdo estipula en su primera fase, de 42 días, que el grupo islamista palestino Hamás liberará a 33 rehenes israelíes (vivos o muertos), incluidas mujeres civiles, mayores de 50 años y civiles heridos o enfermos.
A cambio, Israel liberará a 30 prisioneros palestinos por cada rehén civil y a 50 por cada mujer soldado.
Las partes habrían acordado la progresiva retirada de las tropas israelíes de la ciudad sureña de Rafah, fronteriza con Egipto, en la primera fase.
En la segunda y tercera Israel y Hamás negociarían la salida de las tropas del corredor de Filadelfia.
El primer ministro y ministro de Exteriores catarí, Mohamed bin Abderrahmán, destacó que “este acuerdo tiene un mecanismo claro para los primeros 42 días y hay un mecanismo claro para negociar las fases dos y tres, y todos los detalles del acuerdo se publicarán en los próximos días, una vez que se hayan finalizado los detalles», aseguró.
Según Bin Abderrahmán, el nuevo impulso y los avances en las negociaciones comenzaron a cobrar forma en el último mes, sin aportar más detalles sobre los factores que lograron relanzar las negociaciones hasta llegar a un acuerdo entre Israel y Hamás.

GUTERRES APLAUDE EL ALTO AL FUEGO, PERO DICE QUE ES SOLO «UN PRIMER PASO»
El secretario general de la ONU, António Guterres, aplaudió el alto el fuego alcanzado entre Israel y Hamás, pero recordó que es «un primer paso crítico» que no debe hacer olvidar el objetivo de «la preservación de la unidad, contigüidad y la integridad del territorio palestino ocupado».
Además, recordó que la prioridad inmediata es ahora «aliviar el tremendo sufrimiento causado por este conflicto» y el aumento del esfuerzo humanitario destinado a los palestinos, en una declaración sin preguntas que realizó en la sede de la ONU momentos antes de emprender un viaje al Líbano.
Guterres agradeció «el incansable compromiso» mostrado por los mediadores que alumbraron esta tregua, EE.UU., Egipto y Catar, un trabajo del que la ONU ha estado ausente de manera llamativa ante las pésimas relaciones que el propio Guterres mantiene con el Gobierno de Israel.
A pesar de ello, volvió a ofrecer en sus declaraciones la contribución de la ONU para encaminar la ayuda humanitaria a Gaza, donde «sigue sufriendo una tremenda cantidad de palestinos»; por ello, la tregua debe servir ante todo «para eliminar los obstáculos políticos y de seguridad (de Israel) a la entrega de esta ayuda» que permita aliviar una situación «catastrófica».
Pero más allá de la ayuda humanitaria, el secretario general insistió en que la tregua debe servir como una oportunidad «para establecer un camino político creíble para israelíes y palestinos en la región, acabar la ocupación y lograr una solución negociada de dos estados».
Guterres no olvidó rendir homenaje a todos los civiles muertos en la guerra (46.000 palestinos y 1.200 israelíes), y en particular a los más de 200 empleados de las agencias de la ONU y trabajadores humanitarios.