Kiev (EFE).- Una explosión sacudió ayer jueves alrededor del mediodía el centro de Kiev al activarse las defensas aéreas de la ciudad para repeler un ataque ruso en plena visita a la capital ucraniana del primer ministro británico, Keir Starmer, que llegó horas antes de este bombardeo.
«En el centro de la capital funcionan las fuerzas de defensa aérea.
¡Diríjanse a los refugios!», escribió en su cuenta de Telegram el alcalde de la ciudad, Vitali Klichkó, justo después de que se escuchara el estruendo de la explosión.
La Fuerza Aérea ucraniana había advertido previamente de que drones de ataque lanzados por Rusia se dirigían hacia la región de Kiev y hacia la propia capital.
Rusia suele llevar a cabo sus ataques con drones suicidas por la noche o en las primeras horas de la madrugada, aunque también ha lanzado numerosos bombardeos con misiles y drones contra Kiev y otras ciudades de Ucrania a plena luz del día.

REINO UNIDO SEGUIRÁ RESPALDANDO A UCRANIA DESPUÉS DE QUE SU «TERRIBLE GUERRA» CON RUSIA ACABE
Por otro lado, el primer ministro británico, Keir Starmer, aseguró ayer jueves en Kiev que el Reino Unido seguirá apoyando a Ucrania mucho tiempo después de que su «terrible guerra» con Rusia haya terminado y ese país vuelva a ser «libre».
El líder laborista dio una rueda de prensa conjunta con el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, tras haber viajado hasta la capital ucraniana a firmar un tratado de asociación bilateral por cien años que garantizará a largo plazo la seguridad de ese país, en guerra con Rusia desde 2022.
«Estamos con vosotros no solo hoy o mañana, durante este año o el próximo, sino durante cien años, mucho tiempo después de que termine esta guerra terrible y Ucrania sea libre y vuelva, otra vez, a prosperar», dijo Starmer en su encuentro con los medios de comunicación.