Durante la audiencia general celebrada en la Plaza de San Pedro, el papa León XIV compartió este miércoles detalles de su reciente viaje a Francia, donde sostuvo un encuentro con víctimas de abusos en Lourdes a quienes pidió ayuda para transmitir la voluntad de la Iglesia Católica de escuchar, acompañar su proceso de sanación y trabajar de manera permanente en la prevención.
El pontífice se mostró sorprendido por el creciente interés de jóvenes y adultos que solicitan el bautismo en territorio francés, al tiempo que reafirmó su postura sobre la dignidad inviolable de la vida humana en cualquier etapa o condición de vulnerabilidad.
Al referirse a la reconstrucción de la catedral de Notre Dame tras el incendio ocurrido hace siete años, la autoridad eclesiástica destacó la obra como un modelo de cooperación efectiva entre la institución religiosa, el Estado francés, el sector público y la sociedad civil.
En su mensaje, el líder religioso trazó un paralelismo entre la restauración del templo parisino y el surgimiento de la Europa contemporánea tras la Segunda Guerra Mundial, señalando que ambas reconstrucciones representan triunfos frente a la devastación.
Desde la Ciudad del Vaticano, el jerarca sostuvo que los principios de democracia, solidaridad y fraternidad que dieron origen al bloque europeo encuentran un sustento clave en sus raíces cristianas.
Por último, instó a renovar el proyecto de integración europea ante los desafíos globales actuales, destacando la necesidad de fortalecer el diálogo interreligioso como un pilar fundamental para la cohesión social.