Jerusalén (EFE). El Ejército israelí mató ayer miércoles a dos niños y un adulto en un ataque aéreo contra Tamún, en la región de Tubas, norte de Cisjordania ocupada, según la agencia oficial de noticias palestina Wafa, que cita a fuentes de seguridad palestinas.
La Media Luna Roja Palestina confirmó el ataque y aseguró que las autoridades israelíes impiden a sus ambulancias acceder al lugar, por lo que no hay datos oficiales sobre los muertos.
El Ejército israelí, que confirmó haber atacado «a una célula terrorista» en la zona, dijo a EFE que investiga los informes sobre las víctimas y no dio más información.
El Ministerio de Exteriores de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), que gobierna en partes reducidas de Cisjordania ocupada, denunció la muerte de los dos menores y consideró que el ataque es una «clara reproducción de las violaciones del Gobierno israelí contra los palestinos de la Franja de Gaza».
Según la agencia Wafa, los dos menores, identificados como Reda Ali Ahmed Basharat, de 9 años de edad, y Hamza Amar Ahmed Basharat, de 10 años, murieron junto a Adam Jair al Din Ahmed Basharat, de 23 años, sus cuerpos fueron retenidos por autoridades israelíes. El ataque se produjo en una zona residencial.
La madrugada del pasado martes, Israel mató a otras dos personas en otro ataque con dron contra Tamún, se trataba de dos «terroristas armados», dijeron las fuerzas israelíes.
Las autoridades palestinas identificaron después a los dos fallecidos como Suleiman Mustafá Qteishat, de 18 años de edad, y Abdul Rahman Muhammad Eid Bani Odeh, de 24 años.
El ofensiva se produjo durante la redada de las fuerzas israelíes y después de que el pasado lunes dos palestinos, que no han sido apresados, mataran a tiros a tres israelíes en una acometida contra un autobús y varios coches cerca de la aldea de Al Funduq, rodeada de asentamientos de colonos israelíes.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, se reunió con líderes de los asentamientos israelíes en Cisjordania y les aseguró que instruyó al Ejército para aumentar su presencia militar en el ocupado territorio.
Cisjordania ocupada vive su mayor espiral de violencia desde la Segunda Intifada (2000-05), y cerró 2024 como uno de sus años más letales en décadas, con casi 500 muertos, incluidos unos 75 menores.
De lado israelí, murieron 40 personas, la mayoría en ataques palestinos: 16 uniformados y 24 civiles, diez de ellos colonos.
En lo que va de 2025, el Ejército israelí ha matado ya a ocho palestinos, entre ellos tres menores de edad.