Jerusalén (EFE). El Ejército israelí informó ayer jueves que sus tropas desmantelaron una instalación subterránea en Siria que, asegura, era financiada por Irán para producir cohetes de largo alcance y misiles guiados de precisión, en una operación lanzada el 8 de septiembre de 2024.
La misión, preparada meses antes, la ejecutaron más de 100 soldados de la Unidad Shaldag del Ejército israelí en la zona de Masyaf, al oeste de Siria, a la que llegaron en helicópteros, y ninguno de ellos resultó herido.
Esta operación, según el portavoz, es resultado de una campaña en la que, durante años, la inteligencia israelí recopiló información sobre esta infraestructura militar que estaba cerca de la frontera con Líbano.
«El complejo incluía líneas de montaje avanzadas diseñadas para fabricar misiles guiados de precisión y cohetes de largo alcance, lo que aumentaba el suministro de misiles a Hezbola y otros agentes terroristas iraníes en la región», detalló.
Israel afirma que sus fuerzas hallaron maquinaria crítica para fabricar misiles de precisión y documentos de inteligencia que se están investigando.
«Necesitábamos actuar porque esto suponía una amenaza para los israelíes. Hay que recordar que Hezbola en más de un año de guerra lanzó 7,000 proyectiles contra nuestro territorio y parte de ellos eran de largo alcance», argumentó este funcionario.
Reiteró que el Ejército con estos operativos busca evitar que Hezbola se rearme, aunque reconoció que Irán, «pese a los golpes recibidos», tiene la capacidad para crear armas, «en el futuro buscarán otras vías», criticó.
Sobre el alto al fuego en Líbano, en vigor desde el 26 de noviembre de 2024, dijo que sus tropas se retirarán «gradualmente» del sur del país vecino y espera que las fuerzas del Ejército libanés ocupen este territorio como establece el acuerdo. Israel y Hezbola pactaron una tregua de 90 días, que concluirá a finales de enero.