De acuerdo con ABC, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) modificó sus protocolos de actuación para limitar las detenciones vehiculares a los agentes de la división de Operaciones de Ejecución y Remoción (ERO) que hayan completado cursos específicos de capacitación; el resto del personal solo podrá participar como apoyo y no conducir los vehículos involucrados en los operativos.
Las nuevas directrices también prohíben las persecuciones de alta velocidad y establecen que los vehículos utilizados en las detenciones deben contar con luces y sirenas; además, todos los agentes presentes deberán portar y activar sus cámaras corporales durante las intervenciones.
La actualización de los protocolos ocurre después de varios operativos en los que agentes de ICE utilizaron armas de fuego contra conductores; el caso más reciente ocurrió el 20 de septiembre en Austin, Texas, donde un agente disparó contra Wilber Rafael Garcés Pérez, un repartidor venezolano de 28 años que permanece bajo custodia federal.
De acuerdo con fiscales federales, Garcés Pérez intentó evadir la detención y golpeó con el espejo de su vehículo a un agente antes de que otro efectivo disparara contra él; su defensa cuestiona parte de esta versión y señala que las imágenes disponibles no muestran con claridad el momento previo al disparo.
El nuevo protocolo también establece que las maniobras para inmovilizar vehículos y el uso de dispositivos para desinflar neumáticos solo podrán quedar a cargo de agentes con capacitación especializada; estas medidas buscan establecer mayores controles sobre las intervenciones vehiculares.
La decisión ocurre después de otros casos mortales, entre ellos el de Lorenzo Salgado Araujo, ciudadano mexicano que murió tras recibir un disparo de un agente de ICE durante una detención vehicular en Houston el pasado 7 de julio; el Departamento de Seguridad Nacional reconoció posteriormente que los agentes buscaban a otra persona y que Salgado Araujo se parecía al objetivo de la operación.
Estos episodios se producen mientras la administración de Donald Trump mantiene una política de intensificación de las operaciones migratorias; un recuento citado por The Washington Post contabilizó al menos 17 conductores baleados durante operativos de agencias federales de inmigración desde el regreso de Trump a la Casa Blanca, con seis personas fallecidas.
Con las nuevas reglas, ICE busca establecer requisitos más estrictos para las detenciones en vialidades públicas y reducir los riesgos asociados con persecuciones y enfrentamientos; la agencia, sin embargo, mantiene las detenciones vehiculares como parte de sus operaciones de control migratorio.