Jerusalén (EFE).- Hamás e Israel han resuelto las discrepancias de última hora sobre el acuerdo de alto el fuego en Gaza, según confirmó un miembro del buró político de Hamás a EFE.
«Todos los asuntos se han resuelto», dijo esta fuente, lo que da paso a que el Gobierno israelí vote el acuerdo en una reunión prevista para mañana.
El anuncio se produce tras una jornada en la que Israel retrasó la votación del acuerdo, que se iba a celebrar esta mañana, acusando a los islamistas de introducir demandas de última hora. Hamás, por su parte, negó estas afirmaciones.
ISRAEL Y HAMÁS SE ACUSAN DE RETRASAR LA TREGUA
Previo al anuncio de Hamás, el Gobierno israelí acusó a Hamás de introducir nuevas condiciones en el acuerdo de alto el fuego y liberación de rehenes anunciado anoche, mientras el grupo islamista recriminó a los israelíes que traten de «crear tensión en un momento crítico».
Los familiares de los rehenes que todavía permanecen en Gaza asisten con angustia al rifirrafe, a menos de tres días de la fecha acordada para la salida de los primeros secuestrados.
MÁS DE 80 MUERTOS EN GAZA
En la Franja de Gaza, donde la noticia del acuerdo provocó vítores y silbidos entre la población, los ataques israelíes desde entonces han dejado ya al menos 83 muertos, según la Defensa Civil gazatí. De estos, al menos 23 son menores y 27 mujeres.
La mayoría de los fallecidos (72) perdieron la vida en la gobernación de Gaza, en el norte del enclave, que desde principios de octubre es el foco de un duro asedio por tierra de Israel.
Según el portavoz del brazo armado de Hamás, Abu Obeida, el Ejército israelí incluso atacó un lugar en el que está retenida una de las rehenes que saldrían libres en la primera fase de la tregua.
«Llegados a este punto, cualquier agresión o bombardeo del enemigo podría transformar la libertad de un preso en una tragedia», aseguró en un comunicado.
«NUEVAS CONDICIONES»
En la mañana hora local, pocas horas después de que Catar anunciase oficialmente un acuerdo de tregua por fases, la Oficina del Primer Ministro israelí avisó de que Hamás había «renegado» de partes del acuerdo y que estaba tratando de lograr «concesiones» en el último minuto.
«El Gobierno israelí no se reunirá (para votar la tregua) hasta que los mediadores informen a Israel de que Hamás ha aceptado todos los elementos del acuerdo», aseguró la oficina de Benjamín Netanyahu.
En un comunicado en respuesta, Hamás afirmó que está comprometida «con el acuerdo de alto el fuego anunciado por los mediadores».
Por su parte, Basem Naim, miembro del buró político de Hamás, dijo a EFE que no sabe a qué se referían las palabras de Netanyahu sobre nuevas demandas.
Uno de los portavoces de la organización islamista, Sami Abu Zuhri, culpó a Israel de buscar «crear tensión en un momento crítico» y exigió a la Administración estadounidense que obligue al país a cumplir con lo pactado.
David Mencer, portavoz gubernamental israelí, lo dejó claro en rueda de prensa: «De momento, los detalles del acuerdo todavía no se han finalizado y el equipo negociador continúa con sus esfuerzos para lograr una solución».
SMOTRICH AMENAZA CON DEJAR EL GOBIERNO
En medio de este juego de reproches, el ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich (cuyo partido de ultraderecha, Sionismo Religioso, es clave para la estabilidad del Gobierno de coalición), amenazó con abandonar el Ejecutivo si Israel no se compromete a continuar con la guerra una vez termine la primera fase de la tregua.
Según el borrador del acuerdo, al que tuvo acceso EFE, el alto el fuego contempla tres fases de 42 días cada una.
En la primera se liberarían a 33 rehenes (mujeres, menores de edad, mayores de 50 años y enfermos o heridos), mientras que los hombres menores de 50, incluidos los soldados, no se liberarían hasta una segunda, en la que Israel además debería ceder el control del Corredor Filadelfia (la frontera de Gaza con Egipto).
Mencer, el portavoz israelí, reiteró lo importante que es el corredor para «impedir el tráfico de armas a Hamás».
Un funcionario israelí, bajo condición de anonimato, aseguró a EFE que Israel tiene toda la intención de mantener a sus tropas en el corredor durante la primera fase del acuerdo, si finalmente se implementa.