Rafah, Gaza (EFE).- Los gazatíes recibieron ayer domingo con alegría, pero también con recelo y sufrimiento, el primer día del alto al fuego entre Israel y Hamás, que entró en vigor por la mañana tras un retraso de casi tres horas.
En imágenes compartidas en redes sociales puede verse a cientos de palestinos celebrando mientras vuelven a sus hogares, atravesando calles destrozadas a bordo de coches y carros tirados por burros.
En algunas fotografías puede verse a combatientes armados en lo alto de camiones. El Gobierno gazatí, controlado por el grupo islamista Hamás, dijo en las horas previas al inicio del alto al fuego que había desplegado a la policía en diferentes puntos del enclave para mantener el orden.
La gran mayoría de los que decidieron aventurarse a regresar a sus hogares se encontraron con una imagen de devastación.
19 MUERTOS EN TRES HORAS
Estaba previsto que el alto al fuego entrase en vigor a las 8.30 hora local (6.30 GMT), pero Israel ordenó retrasar el comienzo de la tregua hasta las 11.15 (9.15 GMT), hasta que no recibió los nombres de las tres rehenes israelíes que Hamás liberó ayer como parte del acuerdo.
En esas tres horas del retraso, Israel mató a 19 personas en una serie de ataques contra la Franja: 12 en el norte del enclave y 7 en el sur, en las localidades de Jan Yunis y Rafah, según el portavoz de la Defensa Civil gazatí, Mahmud Basal.
Ahmed al Baba, un joven gazatí, dijo que esta mañana intentó entrar en la zona segura dentro de Rafah, pero fue atacado por las fuerzas israelíes.
«Decenas de heridos cayeron por balas en piernas y vientres, y los jóvenes los llevaron al hospital de campaña emiratí en Rafah. Estuvimos casi 15 minutos atrapados hasta que pudimos salir», aseguró el chico.
Con todo, las redes se llenaron pronto de imágenes de gazatíes celebrando, incluidos combatientes de Hamás, policías y equipos médicos.