Londres (EFE).- Los ministros de Exteriores del Reino Unido, David Lammy, y de Francia, Jean-Noël Barrot, se reunieron este viernes en la primera visita bilateral de un canciller galo a Londres desde hace seis años, para reafirmar el compromiso de sus países de luchar contra la «putinización» del mundo.
Lammy recibió a Barrot en la capital británica, donde destacó que la relación entre ambos países es «larga y resistente, cálida y profunda»; mientras que Barrot consideró que «en un momento que el mundo está golpeado por el regreso de la brutalidad, Francia y el Reino Unido se colocan al lado uno del otro para defender la justicia, el derecho internacional, y para ser actores por la paz, la defensa del multilateralismo y la seguridad».
El francés sostuvo que los dos países tienen un gran deseo común de profundizar en sus relaciones bilaterales, tras el reciente viaje del primer ministro británico, Keir Starmer, a París para conmemorar el Día del Armisticio.
En una columna conjunta publicada hoy en el diario «i», ambos ministros declararon que Francia y el Reino Unido se resistirán a la «putinización» del mundo, que a su juicio el presidente ruso, Vladimir Putin, quiere realizar para «reescribir el orden internacional».
«Reino Unido y Francia no le permitirán hacerlo. Junto a nuestros aliados, haremos todo lo que sea necesario para poner a Ucrania en la mejor posición para conseguir una paz justa y duradera», escriben.
En su tribuna, consideran que los riesgos de la política exterior de Putin no solo afectan a la seguridad europea, sino a todo el mundo, ya que pretende sentar el precedente de que los países pueden invadir a sus vecinos con total impunidad.
Como consecuencia de esa «putinización» mundial, Corea del Norte aumenta sus esfuerzos para desestabilizar Asia, comenzando por su vecino del Sur, e Irán perturba a Oriente Medio a través de sus aliados, mientras rechaza frenar su programa nuclear.