España pidió este jueves mayor solidaridad migratoria a los países de la Unión Europea (UE) ante la situación que enfrenta Ceuta y aseguró que las personas migrantes que llegaron a esta ciudad autónoma no se han desplazado posteriormente a otros Estados miembros.
Durante una reunión de ministros del Interior de la UE celebrada en Luxemburgo, el titular español de Interior, Fernando Grande-Marlaska, expuso la situación registrada en Ceuta desde el pasado 30 de julio y sostuvo que la llegada de migrantes ha tenido un “impacto cero” en el resto del bloque.
El ministro afirmó que ninguno de los migrantes que accedieron a Ceuta se ha trasladado a otro país de la Unión Europea. El dato cobra relevancia porque Italia ha utilizado precisamente el temor a posibles desplazamientos desde España como argumento para establecer controles temporales en puertos y aeropuertos a viajeros procedentes de territorio español. España respondió con medidas similares.
Grande-Marlaska reclamó a sus socios europeos una respuesta que incluya solidaridad operativa, financiera y política. Según el funcionario, la falta de cooperación ante las crisis migratorias puede debilitar la coordinación dentro de la Unión Europea.
El ministro también presentó cifras para respaldar la política migratoria española y destacó la reducción de las llegadas irregulares por las principales rutas que conducen al país.
De acuerdo con los datos citados por Grande-Marlaska, las llegadas irregulares a España han disminuido 46 por ciento. En Canarias, la reducción alcanza 74 por ciento, lo que convierte a esa ruta en la que registra la mayor caída, según los datos incluidos en el Barómetro Schengen de 2026.
El funcionario señaló además que las rutas del Atlántico y del Mediterráneo occidental concentran 17 por ciento de las llegadas irregulares a la UE, mientras que las correspondientes a Ceuta representan 0.7 por ciento del total.
Grande-Marlaska defendió también el sistema de control fronterizo español y destacó la colaboración con Frontex para impedir intentos de entrada irregular desde Ceuta hacia la península.
El ministro aseguró que España cumple las obligaciones establecidas por la UE dentro del nuevo Sistema de Entradas y Salidas (EES), operativo desde el pasado 10 de abril. Según sus datos, España encabeza los registros realizados mediante este mecanismo.
A esto sumó otro dato sobre la política de retorno: entre 2021 y 2025, España fue el segundo país de la Unión Europea que emitió más decisiones de retorno.
La situación migratoria de Ceuta se produce en un contexto de debate dentro de la UE sobre la distribución de responsabilidades entre los países que enfrentan una mayor presión en sus fronteras y aquellos que podrían recibir a personas migrantes trasladadas desde otros territorios.
Durante la jornada, Grande-Marlaska también se reunió con su homólogo de Lituania, Martynas Katelynas. Ese país asumirá la presidencia semestral del Consejo de la UE a partir del 1 de enero de 2027.