Se fortalece la conspiración desde de los Estados Unidos a Cuba a través de un despliegue militar y táctico, reconoció el secretario de Estado Marco Rubio, al dialogar con cadenas de esa nación sobre ejercicios militares en la isla, muy similares a los que ya ejecutó en meses pasados en Venezuela.
Al respecto, el Departamento de Justicia desclasificó una acusación de asesinato contra el ex presidente de Cuba, Raúl Castro Ruz, y el Mando Sur de los Estados Unidos, por lo que se puede inferir que el gobierno del presidente Trump estaría preparando un ataque a esa isla, señala el Secretario de Estado, Marco Rubio.
Cadenas de los Estados Unidos como CBS y News alertaron sobre el complejo tema que se analiza poner en marcha desde Washington.
En declaraciones a periodistas, el segundo hombre de importancia de la Casa Blanca señaló:
“Cuba es una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos”, aunque no aportó pruebas que respaldaran esa afirmación.
Rubio reiteró que existen evidencias de lo que Estados Unidos podría aplicar tras el envió al grupo de ataque del portaaviones USS Nimitz al Caribe.
La imputación se refiere al derribo cubano de un avión Hermanos al Rescate (Hermanos al Rescate) en 1996. Hermanos al Rescate está dirigido por José Basulto y un grupo de exiliados cubanos. Basulto admitió en su testimonio que es un agente de la CIA anti-Castro.
Al respecto, CBS y NEWS adelantaron que hace uno días, la Reserva del Ejército de EU. está examinando si puede proporcionar al Mando Sur fuerzas policiales, personal médico y otras unidades de apoyo en los próximos cuatro meses, según un mensaje interno del Ejército.
Pese a que el mensaje no hace referencia a Cuba, la solicitud es para continuar la planificación militar dirigida a Cuba, según varios funcionarios estadounidenses que hablaron con CBS News bajo condición de anonimato porque no estaban autorizados a hablar públicamente.
Cabe resaltar que previo al mensaje del Ejército, Estados Unidos realizó operaciones de reconocimiento en el fondo marino y los accesos marítimos que rodean la isla cubana.
«Por separado, los componentes del poder aéreo estadounidense fueron puestos en mayor preparación y dirigidos al personal de pre-etapa para un posible despliegue. Sin embargo, esos planes no se materializaron», según CBS.
CUBA EN APRIETOS DESDE MAYO: RUBIO
Cuba está «en serios problemas», dijo Rubio en mayo. Advirtió que Estados Unidos está dispuesto a invadir Cuba si Trump da la orden.
No obstante, el despliegue de la Marina de EU en ese momento fue el mayor despliegue fuera de Asia Occidental.
También se advirtió que estos recursos estratégicamente situados preparan el terreno para la acción militar, desde la captura del liderazgo de La Habana, muy parecida a la toma del expresidente venezolano Nicolás Maduro, hasta una serie de ataques de precisión. Y abren la posibilidad de que Estados Unidos se involucre en el tercer conflicto internacional de la administración Trump.
Estados Unidos estimó que necesitaría más de 100.000 tropas para llevar a cabo una invasión de Cuba y el apoyo aéreo y naval sería esencial para el éxito operativo.
En tanto, las Fuerzas Armadas Revolucionarias Cubanas mantienen alrededor de 50.000 soldados activos y 39.000 reservistas.
Sin embargo, pudo conocerse que no sería difícil para el ejército estadounidense enfrentarse al ejército cubano.
Se prevé un posible combate urbano y la insurgencia en las zonas rurales crearían desafíos significativos.
Ante las declaraciones beligerantes de Trump a principios de este año, la Defensa Civil de Cuba publicó una guía de varias páginas titulada La Guía Familiar para la Protección contra la Agresión Militar.
LA GUERRA DE TODOS LOS PUEBLOS
Dicha guía se basa en la doctrina de defensa de Cuba, llamada Guerra de Todos los Pueblos, que adoptó tras la caída de la Unión Soviética, y contempla resistir una invasión extranjera movilizando a toda la población civil mediante la guerra de guerrillas, milicias locales y redes de defensa civil.
La doctrina deriva de la integración de las campañas de liberación de Cuba en el siglo XIX y los conocimientos ideológicos obtenidos de las experiencias durante la Guerra Fría.
Dicho concepto formó la política oficial del Estado a principios de los años 80. Se moldeó en respuesta a la postura antagónica de la administración Reagan y al reconocimiento de que la Unión Soviética no podría o no querría garantizar la seguridad de Cuba en un enfrentamiento con Estados Unidos.
«Los principios fundamentales de esta doctrina asumen que, aunque un adversario tecnológicamente superior pueda lograr el dominio aéreo y marítimo inicial, no puede ocupar ni pacificar con éxito a una población que está universalmente armada y organizada para una resistencia perpetua», explica Grip Analytics de Ronin.
Para los Estados Unidos, las operaciones de combate guerrillero requerirían una presencia militar estadounidense prolongada, lo que incrementaría los gastos financieros y logísticos asociados a la intervención.
EL COSTO DEL POSIBLE ATAQUE SERÍA DE 44 MMDD
El ataque de Trump a Irán, por ejemplo, ha costado hasta ahora aproximadamente 44.000 millones de dólares, o 1.099 dólares por segundo.
Lo cierto es que el presidente Trump, ha indicado en numerosas ocasiones que no le preocupa el coste de su guerra para los estadounidenses promedio, ni el coste para las futuras generaciones que se esperará que paguen la deuda.
Al respecto, el conflicto ha generado importantes presiones financieras sobre los hogares estadounidenses, con estimaciones que sitúan el coste en más de 1.200 dólares por hogar debido al aumento de los precios del combustible, la inflación y el gasto militar.
En tanto, análisis independientes sugieren que el coste total podría superar los 2 billones de dólares si se tienen en cuenta los gastos militares, los costes del combustible y los impactos económicos.
Por otra parte, una encuesta realizada por YouGov en mayo reveló que el 64 por ciento de los estadounidenses se opone a que Estados Unidos entre en guerra contra Cuba, mientras que el 15 por ciento la apoya y el 21 por ciento no está seguro.
Fuente: Departamento de Justicia y cadenas de los Estados Unidos.