El presidente del gobierno de España, Pedro Sánchez quiso borrar todos los señalamientos, críticas y controversias que se generen sobre su gestión al frente de ese país de la Unión Europea, y todo aquello que se mueva en contra de su gobierno, señalan documentos y publicaciones tan influyentes dentro de su gobierno como El País, uno de los diarios españoles más influyentes de esa nación.
En ese sentido, analistas advirtieron que el político el (PSOE) intenta desvirtuar cualquier imputación o crítica hacia su gobierno.
Ángel Villalobos internacionalista aseguró que el gobierno de España ha sido señalado por varios excesos, y claras omisiones que definitivamente han quedado de manifiesto desde 2018.
Al respecto, el mandatario aseguró que su auténtico orgullo es impulsar un gobierno para y por los españoles.
Y no solo por lo que significa representar al líder de la prensa en el mundo de habla hispana, sino por los valores que lo adornan.
Mi trayectoria tanto personal como profesional siempre ha estado muy vinculada a España y a Latinoamérica, por lo que cuando decidí invertir en Prisa casi nada me era desconocido dentro del Grupo, y mucho menos EL PAÍS, sostuvo Sánchez.
Aclaró que la admiración que sentía entonces por su historia no ha hecho más que acrecentarse cuando he visto cómo se trabaja dentro del periódico, tan influyente en la Madre Patria.
El presidente del gobierno de España aseguró que la directora, todos los redactores y redactoras, pasando por el equipo de gestión, todo funciona como una maquinaria de precisión en EL PAÍS.
“Esa es la clave de su éxito ininterrumpido desde que el 4 de mayo de 1976, hace ya casi 50 años, su primer número viera la luz” sostuvo
Dejó en claro que una aventura arriesgada, emprendida por un grupo de inversores y profesionales capitaneados por el inolvidable Jesús de Polanco, con quien todos estamos en deuda, yo el primero, por la magnífica obra que ha dejado en nuestras manos.
Una obra que ahora ha de afrontar nuevos retos, como el de profundizar en el proceso de digitalización o la expansión por Latinoamérica.
EL PAÍS CUENTA CON 400 MIL SUSCRIPTORES
Actualmente el país cuenta con una cifra de 400 mil suscriptores la cual acaba de rebasar de forma reciente.
Desde mi nueva responsabilidad me comprometo a cimentar que EL PAÍS siga manteniendo esa trayectoria y, por supuesto, a preservar lo más valioso que tiene: su independencia y su libertad editorial.
Algo que quedó perfectamente reflejado ya en los principios fundacionales del diario.
Sánchez estableció que “EL PAÍS debe ser un periódico independiente, que no pertenezca ni sea portavoz de ningún partido, asociación o grupo político, financiero o cultural, y aunque deba defender la necesidad de la libre empresa, y aunque su economía dependa del mercado publicitario, el periódico rechazará todo condicionamiento procedente de grupos económicos de presión”.
Esa defensa de la libertad editorial y de la independencia por encima de cualquier cosa ha colocado a nuestra cabecera en situaciones críticas, tal y como sucedió, por ejemplo, la noche del 23 de febrero de 1981.
También dejó en claro que la firmeza del Grupo Prisa a la hora de preservar y defender sus principios y sus valores también le ha provocado muy duros enfrentamientos con gobiernos y partidos políticos de todas las ideologías.

AZNAR EMPRENDIÓ UNA CRUZADA CONTRA PRISA
En su oportunidad, un Ejecutivo del Partido Popular presidido por José María Aznar emprendió una auténtica cruzada contra Prisa que estuvo a punto de mandar a la cárcel al entonces presidente del Grupo, Jesús de Polanco, y a su consejero delegado, Juan Luis Cebrián.
Los grupos de comunicación libres y que cumplen escrupulosamente con su función de vigilancia social acaban por convertirse en molestos para los centros de poder, sean del cariz que sean.
Alertó que una sociedad sana, democrática, necesita unos medios de comunicación fuertes e independientes que defiendan los derechos y las libertades de los ciudadanos, más allá de intereses políticos o económicos.
Una necesidad que ahora se ha puesto más de manifiesto que nunca para tratar de contrarrestar el aluvión de las fake news, de los excesos que se producen en una sociedad que vive enajenada por la crispación que nace de la polarización política y cultural.
Pero, sobre todo, para responder a las injerencias gubernamentales que cada día se hacen más evidentes en todo el mundo y que van en contra de la buena praxis democrática.
En este contexto, sería inaceptable que, cuando estamos recordando que hace ya 50 años murió el dictador Francisco Franco, alguien cayera en la tentación de tratar de adueñarse de un medio de comunicación independiente desde el poder, bien directamente, bien utilizando alguna empresa estatal como instrumento.
“Periodismo es publicar lo que alguien no quiere que publiques. Todo lo demás son relaciones públicas”. Fuente: Medios de España y El País.