Un gran incendio forestal está provocando desalojos masivos en un suburbio de Los Ángeles, California.
Hay muchas mansiones de acaudalados destruidas, así como al menor 60,000 personas desalojas.
Por primera vez en décadas hay estado de emergencia en esa zona.
Los cuerpos de socorro en los Ángeles han pedido auxilio para enfrentar el siniestro que está destrozado y dejado en cenizas el suburbio de Pacífico Palisades, ubicado en las montañas de Santa Mónica.
Las autoridades exhortaron a los ciudadanos a acatar las órdenes de evacuación, a qué saquen sus pertenencias no voluminosas para ser ubicados en lugares de seguridad.
Siguen las órdenes de desalojo para proteger la integridad física de quienes viven en esa amplia zona de California.
Ante el llamado de auxilio denominado «California en Llamas», continúan las evacuaciones masivas. La conflagración forestal afecta el suburbio de Pacífico Palisades. Hasta el momento el siniestro ha destruido más de 500 hectáreas y siguen las evacuaciones de las personas que viven en la zona del incendio.
Más de 60 mil personas han sido evacuadas hasta el momento.

Desafortunadamente una tormenta de viento que afecta la zona este de Estados Unidos, que alberga residencias y lujosas mansiones, está provocando que se avive el incendio y avance desenfrenadamente.
Mexicanos y latinos que trabajan en ese suburbio, corren el riesgo de quedarse sin su fuente laboral, por los destrozos que está provocando el incendio.
Las autoridades hicieron un llamado a la población para que respete y obedezca las indicaciones de evacuación, y con ello evitar que se registren desgracias personales.
El rápido avance de las llamas amenaza a unas 10 mil viviendas y unas 13 mil estructuras, indicó en una rueda de prensa la jefa del Departamento de Bomberos de Los Ángeles, Kristin Crowley.
El incendio, que comenzó alrededor de las 10:30 horas locales de ayer, en el barrio de Pacific Palisades, en el norte de la metrópolis, creció hasta alcanzar los mil 200 acres (485 hectáreas) en cuestión de horas, informó el Departamento contra incendios de Los Ángeles (CalFire) en su último boletín.